El mundial de la vergüenza

Francisco Rey, de «Encunetro y Solidaridad»

Artículo aparecido en «Burgos Inmigra», revista de la Delegación Diocesana de Pastoral de Migraciones de Burgos. Enero de 2023

Se celebró sobre la sangre de los inmigrantes esclavizados

En las crónicas oficiales será recordado como el Mundial de Qatar que ganó la Argentina de Messi y de Adidas. Lo correcto sería no olvidarse de los que murieron, más de 6.500 trabajadores inmigrantes esclavizados, y exigir justicia. Murieron trabajando interminables horas a 50 grados para construir hoteles, carreteras, metro y unos ultramodernos estadios con aire acondicionado, con todas las comodidades, y que quedarán sin uso o demolidos después de la fiesta. Fiesta que se ha pagado con la sangre de los inmigrantes esclavizados.

Queda para la memoria una simbólica cifra que estremece: más de 100 muertos por cada partido que se ha jugado. Un horror que, por supuesto, encarnado, va mucho más allá de un número: gente humilde, con nombre y apellidos, que buscaba ganarse el pan honradamente con su trabajo, para sacar adelante a sus familias en la India, Pakistán, Bangladesh, Sri Lanka, Nepal, Filipinas, Kenia y Uganda.

El pasado 19 de diciembre de 2022, los amigos de Encuentro y Solidaridad entregamos, en la sede de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), 83.000 firmas de protesta por estos crímenes, para que las remita a la FIFA (en internet puedes leer el comunicado completo y solidarizarte: https://change.org/noalmundialdelaverguenza ). Solicitamos indemnizaciones para las víctimas. Una denuncia que también tiene nombres y apellidos. Así quedará en nuestra memoria este mundial, como el de la vergüenza. Así queda manchada la Francia de Sarkozy y Platini sobornados por Qatar; el Parlamento Europeo sacudido con la reciente Qatargate, donde la destituida vicepresidenta del Parlamento Europeo, Eva Kaili, que consideró a Qatar «vanguardia en derechos laborales» defiende ahora su inocencia justificándose en que Josep Borrell, Alto Representante para la Política Exterior y de Seguridad, fue el primero en interesarse en promover la cooperación con Qatar. Todos sabemos que, a falta del gas ruso, son necesarias “a cualquier precio” las inmensas reservas de gas de Qatar. Y la FIFA que se ha embolsado muchos millones de euros.

Así quedan manchados también los exjugadores que pusieron su cara como embajadores: Beckham, Eto’o, Guardiola, Xavi… para lavar la del Gobierno de Qatar y callar sus injusticias y manchar un hermoso y noble deporte como es el fútbol. ¿Cuánto dinero han ganado? Ese dinero es la sangre de los empobrecidos. También quedan manchadas las compañías que pusieron su imagen junto a la del Mundial: Cocacola, Nike, Adidas, Visa… Ya no las volveremos a ver como antes.

Lo mismo que nuestras autoridades, deportivas y civiles, que callaron y agasajaron al dictador catarí cuando vino a España, con alfombra roja y máximas condecoraciones. Que la vergüenza de su silencio sea un clamor en nuestro recuerdo. Ante esta verdad ocultada por los poderosos medios de comunicación, no nos hemos quedado de brazos cruzados. Hemos entregado octavillas en numerosos estadios de futbol y hemos recogido firmas, ya más de 87.000, reflejo de ese malestar en mucha gente, que muestra así su rechazo a que el dinero lo pueda todo. Queremos que se indemnice, como se haría en cualquier lugar civilizado, a las víctimas de este Mundial. Se han dedicado más de 400 millones en premios a las selecciones participantes. Que se reparta una cantidad igual a los verdaderos protagonistas de este Mundial: los que lo pagaron con su vida, a las familias de los inmigrantes empobrecidos fallecidos. Hemos exigido juego limpio. SÍ al deporte, NO a los negocios criminales.